miércoles, 8 de abril de 2009

De política y filosofía política

Los partidarios de cierta concepción política mantienen el principio de que importante son los fines más que los medios para llegar a ellos. Esta posición corresponde a una visión pragmática del ejercicio político, la cual prioriza por encima del componente ético.

Un académico y un político generalmente tienen visiones diversas sobre la forma de enfocar un hecho. El primero se fundamenta en los principios y posiciones ideológicas, mientras que el segundo estará más cerca de los resultados prácticos.

Para comprender la política debemos hacer un ejercicio de abstracción y analizar los hechos más allá de su efecto inmediato.

La política de por sí sola es noticia, reflexiona el filósofo Julián Baggini, en su libro “Más allá de la noticia. La filosofía detrás de los titulares”, mientras Murray Ederman advierte que los medios de comunicación ponen más atención a que lo él llama “el espectáculo de la noticia”, razón por la cual las noticias políticas acaparan los principales titulares de la prensa.

Lo cierto es que la filosofía política y la política no son lo mismo. “La filosofía política –explica Biggini- versa sobre cuestiones generales de principio y de teoría, no sobre su aplicación”.

“La política -en cambio- no consiste sólo en tener una filosofía clara, sino también en conocer los hechos, entender cómo funciona la economía, ser capaz de responder a la demanda de los votantes, la diplomacia, la administración de las crisis, el pragmatismo, el compromiso y el conflicto”.

Biaggini lo explica más clara cuando expone: “un filósofo puede ser capaz de decir qué principios debería seguir un programa político, pero ser incapaz de decir cuáles son las mejores políticas reales para llevar esos principios a la práctica”.

“En términos más amplios, -dice el autor- la filosofía política sólo es una parte de la política”.

Para que podamos entender la aparente actuación irracional de muchos políticos, leamos esta conclusión del filósofo británico:

“En resumen, un político no es ni puede ser una persona a la que le basta con la fidelidad a ciertos principios de filosofía política. Tiene que “ensuciarse las manos”, porque la política en el mundo real no se refiere únicamente a filosofía y a principios. Quien se dedique a la política y piense de otra manera está destinado a una corta carrera, no porque la política sea tan corrupta que esas personas no puedan sobrevivir en ella, sino porque la política no es una empresa teórica, sino práctica”.

En República Dominicana quizás hay muchos políticos que no sepan qué es la filosofía política, pero están tan curtidos en el ejercicio de la política que pueden dar cátedra de su pragmatismo.

Analice usted la fauna política del patio, piense en cómo actúan los políticos, cómo se refieren a ciertos temas y de lo que son capaces para llegar o mantenerse el poder…y extraiga sus propias conclusiones.

lunes, 30 de marzo de 2009

El debate Taylor-Greenspan sobre la crisis financiera

Un interesante debate sobre el origen de la crisis financiera en Estados Unidos, y sus repercusiones en la economía mundial, se ha generado entre los economistas John Taylor, profesor de la Universidad de Stanford y autor de varias obras de economía, y el ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan

Bajo el título “La Fed no causó la burbuja inmobiliaria”, Greenspan rechaza, en un artículo en The Wall Street Journal (http://www.online.wsj.com/ para la edición en español), que fueran las bajas tasas de interés mantenidas entre 2003 y 2005 por el organismo regulador, las que causaran la burbuja inmobiliaria en EE.UU., como sostiene el académico estadounidense.

Greenspan, en cambio, sitúa el detonante de la debacle financiera en los cambios estructurales de la economía global, que dieron como resultado el incremento del crecimiento de China y de un gran número de otras economías emergentes, lo que provocó un exceso en el ahorro global, que a su vez repercutió en un progresivo descenso en las tasas de interés global.

Taylor es concluyente al afirmar que la crisis financiera fue causada por las malas intervenciones del gobierno estadounidense en política monetaria “y por una falla inherente o la inestabilidad de la economía privada”. Agrega que “los excesos monetarios fueron la principal causa del auge” de la crisis y sostiene que las sucesivas medidas adoptadas por el gobierno, en 2007 y 2008, prolongaron y profundizaron el deterioro de la situación que emergió por la falta de capacidad de pago de los préstamos hipotecarios de alto riesgo.

Taylor es partidario de que para prevenir la adopción de medidas equivocadas en el futuro, se vuelva a principios de política monetaria sólidos.

En cambio, Greenspan entiende que las soluciones a los fallos revelados por el sistema financiero mundial no están en mayores regulaciones gubernamentales, sino que la salida de crisis se encuentra en dos aspectos fundamentales: en mayores requerimientos de capital y en una mayor persecución del fraude.

Cualquiera que sea la salida adoptada para reencausar la economía mundial, por ahora sólo será la punta de lanza de un conjunto de acciones que a largo plazo reformularán el sistema capitalista. La búsqueda de una fórmula efectiva para la gobernabilidad es la mayor preocupación de líderes mundiales como Nicolas Zarkozi, presidente de Francia; Gordon Brown, de Inglaterra y Angela Melker, de Alemania. Este, se prevé, será el tema que dominará en la reunión del Grupo de los 20 (G20), a celebrarse esta semana en Inglaterra.

viernes, 27 de marzo de 2009

Resabios de dolor

(Dedico este poema breve a quienes el rencor los tiene anclados en un pasado que los desvasta)

Véngate del rencor que te carcome,
canta una plegaria por los dones del amor,
aunque sea un trozo oscuro de la noche,
un verso estrafalario en la boca adolorida.

Baila una danza mortal con los recuerdos.
Déjalos ahogarse sin nostalgias.
Juégale una broma pesado a tu destino,
una burla -nada más- por todos los resabios en tu contra.

Repiquetéale una carcajada que reviente sus oídos
en desquite por los silencios que anegaron dentro de ti.

¡Mata al traidor!
Arrójale al rostro una bocanada de alegría
que haga naufragar su impertinencia.

martes, 10 de marzo de 2009

SUPERFOTO DE ALTA TECNOLOGÍA DE POSESIÓN DE OBAMA...

Esta es una interesante foto de la posesión del nuevo presidente de Estados Unidos Barrack Obama en Washington, D.C. . Disparada con 1.5 gigapixeles. Al principio verás una simple y ordinaria foto, pero ve hacia el zoom de la izquierda y podrás ver hasta las partituras de los músicos, quién aplaudió, quién no lo hizo, quién se sentó junto a quien, a los de gayola, a los picudos que pagaron $8.300.oo dólares por estar en lugares preferentes. En fin, una foto tomada con una tecnología sorprendente. Al principio podrás ver borroso, pero de inmediato todo se ve con gran nitidez ... lo más mínimo que quieras ver de todos los presentes.. Mueve el mouse a donde quieras...disfrútala. Click en este link.http://gigapan.org/viewGigapanFullscreen.php?auth=033ef14483ee899496648c2b4b06233c

jueves, 19 de febrero de 2009

Oscar Peña analizará transformaciones en el periodismo

El autor de este blog, periodista y profesor universitario Oscar Peña analizará esta tarde "La revolución causada por los nuevos recursos tecnológicos en el periodismo moderno" en la tertulia Los Jueves de la República, que se celebra en la sede de la Secretaría de Cultura en la avenida George Washington.


La actividad será a las 6:00 de la tarde y es abierta al público, explicó el poeta Juan Freddy Armando, organizador de la actividad.


Peña es profesor de periodismo desde hace 16 años en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Además se desempeña como Encargado de Prensa del Banco de Reservas. También trabajó para varios periodicos nacionales, además de colaborar como corresponsal con diversos medios de prensa extranjeros.


miércoles, 17 de diciembre de 2008

Periodista del Zapatazo a George Bush podría ser condenado a 15 años de prisión

VEA EL VIDEO DEL ZAPATAZO

El periodista Muntazer al-Zaidi, que arrojó sus zapatos y gritó "perro" al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, admitió su agresión frente a un juez, señaló Abdul Satar Birqadr, portavoz del Consejo judicial de Irak.

El reportero de un canal de televisión iraquí podría ser condenado a 15 años de cárcel por la acción, por la que es ahora es considerado un héroe en el mundo árabe.

El lanzar los zapatos a alguien es considerado un grave insulto en el mundo árabe.

Un hermano de Muntazer al-Zaidi fue maltratado desde su detención, denunció Dargham, su hermano mayor, a la cadena pública británica BBC. Al Ziadi tiene una mano y varias costillas rotas, hemorragias internas y una herida en un ojo, a consecuencia de los golpes que ha recibido tras ser detenido por lanzar sus zapatos a Bush durante una rueda de prensa en Bagdad.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Discurso de la victoria de Obama



Texto completo del discurso del próximo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronunciado ante más de 100.000 personas en el Grant Park de Chicago
Hola, Chicago!
Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.
Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.
Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.
Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.
Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.
Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.
Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain.
El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado.
Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.
Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.
Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.
Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imagina. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca. Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable
A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.
A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino. Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo.
Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.
Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares
Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.
Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra.
Esta es vuestra victoria.
Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí. Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo-.
Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.
Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.
Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.
El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.
Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos.
Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.
Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.
Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal. Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.
Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.
Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren.
En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.
Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional.
Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso.
Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto.
Y a aquellos estadounidenses cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.
Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.
A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.
Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.
Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.
Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos.
En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes.
Sí podemos
Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada.
Sí podemos.
Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: "Lo superaremos".
Sí podemos.
Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.
Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.
Sí podemos.
Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?
Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento. Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza.
Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.
Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América

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