miércoles, 31 de octubre de 2007

Noel deja 30 muertos en República Dominicana


Al menos 30 personas muertas, decenas de desaparecidos, 25,540 damnificados y las calles de las ciudades inundadas y ríos desbordados es el resultado del paso de la tormenta tropical Noel por la República Dominicana, informaron las autoridades. La cadena televisiva Univisión informa en su página web que los muertos suman 38, pero esto no ha sido confirmado en el país.

En tanto que la Oficina Nacional de Meteorología advirtió que continuarán las lluvias durante las próximas 24 horas, mientras que miles de personas esperan la ayuda de las autoridades. Varias localidades continúan incomunidadas debido al derrumbe de puentes y la destrucción de carreteras.

La tormenta Noel sorprendió a los dominicanos el domingo en la madrugada, ante la ausencia de advertencia de los organismos encargados de la prevención de desastres.



domingo, 28 de octubre de 2007

Ignacio Ramonet habla sobre la intimidad de Fidel Castro


El autor del libro "Cien horas con Fidel", Ignacio Ramonet, en una entrevista con la BBC Londres, habla ampliamente sobre la vida de Fidel Castro, de cómo vive en su intimidad y la austeridad que le rodea.

El director de director Lemonde Diplomatique también refiere que en su libro plantó a Castro todas las preguntas posibles acerca de su sucesión en el poder y cómo es percibido por el público.

Ramonet, quien defendió ampliamente al presidente venezolano, Hugo Chávez, sostuvo que no es posible vivir en un mundo de tanta miseria.

En el siguiente link puede escuchar la entrevista completa del escritor y periodista español-francés: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/estudio_abierto/newsid_7028000/7028510.stm#

sábado, 27 de octubre de 2007

MIEDO A LA MIGRACIÓN Y A LA MARGINACIÓN

Reproducimos a continuación el capítulo sobre las migraciones publicado en el Informe de 2007 sobre el Estado de los Derechos Humanos en el mundo, emitido por Amnistía Internacional, y que tiene una gran relevancia para comprender esta problemática y su impacto mundial.

En los países desarrollados, y también en las economías emergentes, se utiliza el miedo a ser invadidos por hordas de indigentes para justificar medidas cada vez más duras contra migrantes, personas refugiadas y solicitantes de asilo, en contravención de las normas internacionales de derechos humanos y trato humano.

Debido a los imperativos políticos y de seguridad del control de las fronteras, los procedimientos de concesión de asilo han dejado de ser un mecanismo de protección para convertirse en un instrumento de exclusión.

En Europa, los índices de reconocimiento de la condición de refugiado han descendido drásticamente con el paso de los años, pese a que los motivos para solicitar asilo (violencia y persecución) siguen siendo tan acuciantes como siempre.

La hipocresía de la política del miedo es tal que los gobiernos denuncian a ciertos regímenes pero se niegan a proteger a quienes escapan de ellos. Diversos gobiernos occidentales han condenado las severas políticas de Corea del Norte, pero se muestran mucho más reticentes a pronunciarse sobre la suerte de unas 100.000 personas norcoreanas que, según informes, viven ocultas en China, y de las cuales centenares son devueltas cada semana a Corea del Norte por las autoridades chinas.

La mano de obra migrante alimenta el motor de la economía mundial. Sin embargo, sufre el rechazo brutal, la explotación, la discriminación y la desprotección de gobiernos de todo el mundo, desde los países del Golfo o Corea del Sur hasta República Dominicana.

En 2006, murieron ahogadas o desaparecieron en el mar 6.000 personas africanas en su intento de alcanzar Europa.

Otras 31.000 –cifra seis veces mayor que en 2005– llegaron a las Islas Canarias. Al igual que el Muro de Berlín no pudo frenar a quienes deseaban huir de la opresión comunista, la implacable vigilancia de las fronteras europeas no está logrando contener a quienes tratan de escapar de la pobreza extrema.

A largo plazo, la respuesta no radica en la construcción de muros para impedir la entrada, sino en la promoción de sistemas que protejan los derechos de las personas vulnerables al tiempo que se respeta la prerrogativa de los Estados de regular la migración. Los instrumentos internacionales proporcionan este equilibrio. Los intentos de debilitar la Convención de la ONU sobre el Estatuto de los Refugiados o de eludir la Convención de la ONU sobre los Derechos de los Migrantes –que ningún país occidental ha ratificado– son contraproducentes.

Si la migración no regulada es el miedo de las clases ricas, el capitalismo desenfrenado, impulsado por la globalización, es el temor de los pobres. El auge de ciertos mercados está creando oportunidades para algunas personas, pero también ensancha la brecha.

Millones de personas son desalojadas por la fuerza sin el debido proceso, indemnización ni alojamiento alternativo.

FUENTE: Informe de Amnistía Internacional 2007, El Estado de los Derechos Humanos en el mundo. http://thereport.amnesty.org/document/172


La lucha por la libertad de prensa

Más poderosa que la espada

EN el año 2006, los homicidios de periodistas y trabajadores de medios de comunicación alcanzaron niveles históricos: según la Federación Internacional de Periodistas se produjeron no menos de 155 asesinatos, homicidios de personalidades del sector y muertes no explicadas.

En las guerras, los periodistas son recuentemente«blancos fáciles». El trabajo de un periodista consiste en informar, lo que a menudo supone que, cuando la mayoría de las personas huyen del peligro, los periodistas se cruzan con ellas en el camino en dirección a los combates.

Es fácil olvidar que, sin embargo, los periodistas son civiles. Cuando a los periodistas se les dispara deliberadamente, se los toma como rehenes o se los encarcela por el simple hecho de hacer su trabajo, se está cometiendo un delito. Cuando los periodistas sufren estas violaciones de derechos durante un conflicto armado, constituyen graves infracciones de los Convenios de Ginebra: son crímenes de guerra.

Sin embargo, en todo el mundo, estén en guerra o en paz, muy pocos Estados se toman en serio sus obligaciones. En situaciones de conflicto abierto, como en Irak y Afganistán, en vez de ofrecer protección ante los graves peligros a los que se enfrentan los periodistas, las autoridades restringen su capacidad para informar libremente.

El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos consagra la libertad de expresión. Una prensa libre es un componente fundamental de la libertad de expresión, y es igualmente importante como elemento clave en la protección de
todos los derechos humanos. El conjunto de la sociedad sufre las consecuencias
cuando se mata a los periodistas con impunidad, y la censura y el miedo reprimen la libertad de expresión. Éstas son las condiciones en las que prosperan el abuso de poder y la injusticia.

SITUACIONES DE CONFLICTO

En Irak, según informes recibidos, al menos 64 periodistas y trabajadores de medios de comunicación fueron víctimas de homicidio en 2006, lo que elevó a no menos de 139 el total de muertos desde la invasión en marzo de 2003. A algunos los mataron tropas de Estados Unidos y fuerzas iraquíes mientras cubrían los combates entre estas tropas y los insurgentes, pero a la mayoría los mataron grupos armados opuestos al gobierno y a la presencia de tropas extranjeras, o milicianos pertenecientes a grupos religiosos chiíes.

En Afganistán, el deterioro de la seguridad ha convertido la intimidación, el
hostigamiento y la violencia en una realidad cotidiana para periodistas y defensores de derechos humanos afganos.

El gobierno y el recién creado Parlamento han llevado a cabo intentos de restringir toda labor informativa que pueda ofrecer una mala imagen sobre ellos.

CASOS DE MÉXICO Y CUBA

Pero los periodistas no sólo corren peligro en situaciones de conflicto abierto. En México, al menos 11 periodistas han sido asesinados desde el comienzo de 2006 y otros han sido secuestrados. Los periodistas que denuncian la corrupción y las actividades de las redes de delincuencia organizada corren especial peligro.

En Rusia, donde el asesinato de la periodista de derechos humanos Anna Politkovskaya puso de relieve la situación de la libertad de prensa en el país, informar sobre las violaciones de derechos y la disidencia es, en el mejor de los casos, difícil, y a menudo peligroso.

Periodistas que han informado sobre las recientes «marchas de disidentes» han sido detenidos, y varios periódicos han recibido advertencias por publicar información sobre movimientos de oposición y dar voz a opiniones discrepantes.

Los servicios de inteligencia de Nigeria han efectuado redadas en emisoras de radio y televisión interrumpiendo programas, confiscando cintas, intimidando, deteniendo o propinando palizas a periodistas demasiado críticos con el gobierno y el presidente.

En Cuba, trabajar para una agencia de prensa no autorizada oficialmente también puede causar problemas, como descubrió Pablo Pacheco en marzo de 2003.

Tras un período de aparente cambio hacia una situación más abierta y permisiva, ese mes las autoridades llevaron a cabo una campaña de represión sin precedentes contra el movimiento disidente de la isla. Pacheco, que trabaja para una agencia llamada Cooperativa Avileña de Periodistas Independientes, fue una de las 75 personas condenadas durante este periodo. Fue condenado a 20 años de prisión y sigue en la cárcel. Pablo Pacheco es uno de los 13 periodistas cubanos encarcelados a los que Amnistía Internacional ha reconocido como presos de conciencia.

Los trabajadores de los medios de comunicación de Zimbabue viven con el miedo constante de ser detenidos, torturados o asesinados por informar sobre la crisis de derechos humanos que sigue afectando a este país.

FALSAS ACUSACIONES

Es frecuente que a los periodistas se los acuse injustamente de delitos comunes con el fin de perseguirlos por su trabajo. Sakit Zakhidov, conocido periodista de la oposición de Azerbaiyán, fue encarcelado tras ser acusado de posesión de heroína, que al parecer le habían colocado para
inculparlo. No fue objeto de un juicio justo, y es posible que haya sido encarcelado únicamente por ejercer de forma pacífica su derecho a la libertad de expresión.

(Véase AU 179/06, EUR 53/006/2006, de
27 de junio de 2006.) Para los periodistas de algunos países, el mero contacto con el mundo exterior puede tener graves consecuencias.

El periodista iraní Ali Farahbakhsh fue detenido y condenado tras regresar de una conferencia patrocinada por una ONG en Bangkok sobre gobiernos y medios de comunicación. (Véase AU 40/07, MDE 13/018/2007, del 16 de febrero de 2007, y sus actualizaciones.)

Posiblemente el caso más conocido del mundo sea el del periodista chino Shi Tao, detenido en 2004 por enviar un mensaje de correo electrónico a un sitio web extranjero y acusado de «divulgar ilegalmente secretos de Estado en el extranjero». El mensaje describía las instrucciones que él y otros periodistas habían recibido del Departamento de Propaganda del Partido Comunista Chino sobre cómo debían informar de los actos de conmemoración del aniversario de la matanza de la Plaza de Tiananmen. En 2005 fue condenado a 10 años de cárcel tras un juicio injusto. Amnistía Internacional lo considera preso de conciencia.

En los últimos meses, las autoridades chinas han intentado endurecer más los
controles sobre Internet. Aesto le ha seguido una mayor censura sobre determinados
sitios web, blogs y artículos en línea. En marzo se cerró www.ccztv.com, un
sitio web que retransmitía noticias por Internet.

S e c u e s t r a d o

EL periodista de la BBC Alan Johnston, secuestrado por hombres armados palestinos el 12 de marzo de 2007, se ha convertido en símbolo de los peligros a los que se enfrentan los periodistas en las zonas de conflicto. El 5 de julio Johnston fue liberado tras 16 semanas de secuestro.

Surendra Phuyal, reportero de la BBC en Nepal muestra la foto de Alan Johnston
durante una manifestación. © AI
FUENTE: AMNISTÍA. N.° 86. AGOSTO 2007

lunes, 22 de octubre de 2007

Cuando escribir un blog supone jugarse el tipo


Redacción de Baquía el 22/10/2007

El informe anual elaborado por Reporteros Sin Fronteras sobre la libertad de prensa denuncia que en algunos países, los bloggers políticamente discrepantes son perseguidos igual que los periodistas de medios tradicionales.

Escribir un blog en países como China, Corea del Norte o Turkmenistán tiene mucho peligro. Casi tanto como el de ejercer el oficio de periodista y decir una palabra en contra de sus respectivos regímenes, ya que éstos no distinguen el medio de donde proceden las críticas: todos son perseguibles por igual.

El informe anual elaborado por Reporteros Sine Fronteras sobre la libertad de prensa señala que Eritrea es el país donde más difícil es ejercer el oficio de plumilla: en el último año al menos cuatro periodistas han muerto en la cárcel por criticar al gobierno de Issaias Afeworki, y un número indeterminado ha sido detenido.

De los 20 países donde más complicado es ejercer la libertad de expresión, siete son asiáticos (Pakistán, Sri Lanka, Laos, Vietnam, China, Birmania y Corea del Norte), cinco africanos (Etiopía, Guinea Ecuatorial, Libia, Somalia y Eritrea), cuatro están en Oriente Medio (Siria, Irak, los Territorios Palestinos e Irán), tres son antiguas repúblicas soviéticas (Bielorrusia, Uzbekistán y Turkmenistán) y una es centroamericana (Cuba).

Pero la –desagradable- novedad del informe en su sexta edición es la constatación de que los blogueros se la están jugando en muchos países. En China, por ejemplo, 50 blogueros fueron detenidos durante el último año. Otras detenciones tuvieron lugar en países como Malasia, Tailandia, Vietnam o Egipto. El informe señala que al menos 64 personas se encuentran actualmente en la cárcel en todo el mundo por haber expresado opiniones en un blog.

El informe destaca casos como el del estadounidense Josh Wolf, que pasó 224 días en la cárcel en Estados Unidos, o el de Abdel Kareem Soliman, un blogger egipcio condenado a cuatro años de prisión por criticar desde su blog a la universidad islámica de al-Azhar y calificar de “dictador” al presidente Hosni Mubarak.

FUENTE: www.baquia.com

lunes, 15 de octubre de 2007

El pobre que da y el pobre que pide

Por Oscar Peña

La pobreza es el resultado de la desigualdad en la distribución de la riqueza en una sociedad. Esa es la material, la física, que es la expresión de la escasez de bienes para sufragar las necesidades perentorias del individuo.

Pero hay un estado de pobreza que es más lacerante y humillante para el ser humano que la material; esta es la pobreza espiritual, la que reduce al individuo a la indigencia moral, que lo despoja de su dignidad, porque tiene que vivir de la caridad pública o en el peor de los casos porque simplemente se acostumbró a depender de otro.

En estos días hemos asistido a un espectáculo degradante de caridad y de pobreza material y espiritual. Se trata de una escena recurrente que produce el candidato presidencial reformista Amable Aristy Castro, cuando en sus mítines políticos reparte dinero entre sus acólitos.

Aristy Castro es “un pobre” que da dádivas a pobres que piden, a veces porque lo necesitan, a veces por costumbre, que hacen de la condición de su pobreza una excusa para recurrir a la caridad.

El candidato reformista es “un pobre” de espíritu, de solemnidad de ideas, pero muy hábil y camaleónico para batirse en el ruedo político. Acostumbrado a lidiar en la arena de la política clientelista, sabe sacar provecho de los apremios de la gente.

Como un Robin Hood moderno, Aristy Castro no sólo ayuda a la gente de su comunidad a comprar medicamentos para los enfermos o satisfacer cualquier otra necesidad, sino que en sus aspiraciones presidenciales ahora reparte dinero entre los pobres. Desde ese punto de vista, el dirigente reformista higüeyano es un pobre de espíritu que reparte entre los pobres materiales parte de su riqueza.

¿Por qué decimos que Aristy Castro es un pobre de espíritu? Porque su discurso luce huérfano de propuestas programáticas, de visión de futuro. Y no es sólo que su indigencia de propuestas sea alarmante -situación en la que no luce muy aventajado frente a sus adversarios-, sino que, además, fomenta uno de los peores males de nuestro tiempo: la caridad moral y material del individuo.

La caridad en general castra al sujeto su capacidad de iniciativa, rebaja la autoestima y fomenta el parasitismo.

Y si se trata de asistencia legal, la que proviene del Estado, muy en boga hoy en día, si no llega acompañada de políticas que estimulen la capacidad productiva del beneficiario, entonces lo que se hace es fomentar la vagancia y la dependencia.

Los efectos de ese tipo de asistencia, al decir de Alexis Tocqueville, son nocivos y actúan sobre la moralidad antes que promover la prosperidad pública. En ese caso la asistencia legal, observa el pensador francés, “deprava a los hombres más aún de lo que los empobrece”.

Sea cual sea el modelo de caridad: pública, privada, comunitaria o religiosa, “en lugar de elevar el corazón del hombre, lo rebaja”, como bien señala Tocqueville en “Memoria sobre el pauperismo”.

En ese sentido, la forma de combatir la pobreza que auspicia el candidato presidencial reformista es humillante, degradante y desmoralizadora.

El deber de un candidato político es sembrar en el corazón de la gente la visión de progreso, el derecho a disfrutar de un empleo digno, de tener la oportunidad de estudiar, de desarrollar un proyecto personal, de poseer una vivienda y, en definitiva, de tener un mejor futuro, pero nunca fomentar el parasitismo social, que humilla y degrada la condición del hombre.

La pobreza de los pueblos, pues, no sólo es material, sino mental y de espíritu. Hallar el camino que separa la pobreza de la riqueza comienza por cambiar la mentalidad de la gente, por estimular en el individuo el ideal de un futuro de progreso y de grandeza. Y esto no se alcanza con dádivas como las de Amable Aristy Castro.

viernes, 12 de octubre de 2007

ITLA anuncia novedoso programa de becas para periodistas

El Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA), que desde su apertura ha contribuido a la formación de profesionales en alta tecnología por medio de programas innovadores, anunció que a partir del lunes 22 extenderá sus programas académicos con el objetivo de favorecer la formación de recursos humanos competitivos y así contribuir a la reducción de la brecha digital.

Para dar continuidad a estos programas, el ITLA desarrollará un amplio calendario académico dirigido a comunicadores sociales, que incluye Diseño Editorial, Fotografía Publicitaria, HTML y Diseño para Web; Confección de Blogs, Fundamentos de Multimedia, Fundamento de Computador (FTC), Inglés y Periodismo Digital 1 y II. La docencia inicia el lunes 22 de octubre.

Para iniciar estos entrenamientos la academia y el CDP celebrarán una Rueda de Prensa el miércoles 17 de este mes, a las 9:00 de la mañana, en el local del Colegio Dominicano de Periodistas. Los interesados podrán matricularse ese mismo día, luego de concluir la ceremonia de apertura. Una representante de Admisiones y Registro del ITLA inscribirá los participantes en horario de 10:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.

Los adiestramientos se impartirán en la las instalaciones del Colegio Dominicano de Periodistas dirigido a los profesionales del periodismo de los diferentes medios de comunicación e instituciones públicas y privadas, interesados en conocer las innovaciones en el área de Multimedia; así como Tecnología de la Información e Inglés.

Los interesados en participar en el curso de inglés deben asistir el martes 16 y miércoles 17 de octubre, en horario de 10:00 de la mañana a 2:00 de la tarde, a tomar el examen de nivel. El mismo será impartido en las oficinas del CDP, ubicada en la avenida George Washington esquina Horacio Vicioso, Centro de Los Héroes.

El director ejecutivo del ITLA, ingeniero José Armando Tavárez, explica que la institución no se detiene en su interés de promover el dominio de herramientas técnicas, en todas las carreras del saber. Resaltó el valor que adquiere un periodista que domine las nuevas herramientas tecnológicas, a la luz de los nuevos paradigmas que impone la Sociedad de la Información y el Conocimiento.

Tavárez dijo que los periodistas como manejadores de informaciones requieren estar actualizados y conocer los instrumentos necesarios para realizar un mejor desempeño de sus funciones en sus puestos laborales.

VerveEarth